La salud mental se entiende como un estado de bienestar que permite a las personas comprender sus capacidades, superar el estrés diario normal, trabajar de manera productiva y fructífera, y contribuir de alguna manera a su comunidad. Así, mejorar el bienestar mental es una prioridad individual y grupal, ya que, mirando el problema desde una perspectiva sistémica, el bienestar de un individuo afectará el bienestar de la comunidad y viceversa.
En artículos anteriores, discutimos las psicopatologías más comunes, las prácticas para minimizar el malestar que causan y cuándo buscar apoyo profesional. En este artículo, abordaremos generalmente consejos de salud mental y prácticas de autocuidado que se pueden introducir en su rutina (diaria o semanal) y que pueden aumentar su sensación de bienestar en la vida diaria.
El autocuidado es un tema muy popular, pero ¿qué es exactamente el autocuidado? El autocuidado se entiende como un conjunto de acciones dirigidas a mantener la vida, la salud y el bienestar, así como a prevenir (o gestionar mejor) situaciones de enfermedad o discapacidad, con o sin el apoyo de un profesional de la salud.

Algunos hábitos diarios (o incluso semanales) para la salud mental incluyen:
- Ejercicio regular: Realizar actividad física conduce a una mejora del estado de ánimo y la autoestima. Cuando tenga dificultades para introducir momentos de ejercicio en la rutina, intente adaptarse; por ejemplo, use las escaleras en lugar del ascensor y, siempre que sea posible, elija caminar en lugar de usar el coche. Además, es importante recordar que tareas como quitar el polvo o aspirar la casa pueden considerarse actividad física.
- Buenos hábitos de sueño: Tener un sueño constante en cantidad, calidad y regularidad influye positivamente en los síntomas de estrés, ansiedad, depresión, etc. Para lograr una buena rutina de sueño, se recomienda retirar los dispositivos electrónicos del dormitorio, evitar las siestas y evitar el alcohol y las comidas pesadas. Por el contrario, debemos promover un ambiente favorable para un buen descanso nocturno (controlando la temperatura y la luz) y un horario de sueño fijo, con una hora de acostarse y de levantarse predeterminadas. También se aconseja consultar a profesionales de la salud si sigue teniendo un sueño inquieto y no reparador.
- Dieta sana y regular: Debe haber un esfuerzo constante para tener comidas completas, variadas, nutritivas y regulares, además de beber agua en las cantidades recomendadas (que pueden variar de persona a persona) y moderar el consumo de sustancias como la cafeína y el alcohol.
- Mantener el contacto con amigos y familiares: Para combatir los sentimientos de soledad y evitar el aislamiento social (un problema creciente en Europa desde la pandemia de COVID-19), es esencial priorizar las relaciones con los seres queridos, especialmente en situaciones en las que se necesita más apoyo, ya sea emocional o práctico.
- Momentos de relajación: Introduzca momentos de relajación en su rutina a través de actividades como la meditación, los ejercicios de respiración o aficiones como escuchar música o leer. También se observa que el contacto con la naturaleza (espacios verdes o azules) reduce el estrés causado por las rutinas diarias.

Estas rutinas de salud mental son prácticas típicamente accesibles para mantener una sensación de bienestar y combatir el estrés y la ansiedad causados por la vida diaria. Es importante entender, sin embargo, que estas prácticas no son "soluciones milagrosas", ni el malestar que pueda sentir está únicamente asociado con algunas prácticas diarias.
En este sentido, es fundamental prestar más atención al entorno, a las exigencias del día a día y a los cambios que manifiesta el cuerpo para comprender el origen de los sentimientos de malestar.
Pero, ¿y si el malestar es persistente y/o tiene dificultades para implementar cambios saludables en su rutina?
En ese caso, se recomienda contactar con profesionales del ámbito de la Psicología. En artículos anteriores, se mencionó la importancia de elegir profesionales de confianza y se proporcionaron algunos consejos sobre cómo hacerlo. Hay muchas personas dispuestas a ayudar, incluyendo las de Ivory Therapy.
¿Cómo pueden ayudar? Son personas cualificadas para ayudar de forma diferente a los amigos y familiares, ya que a lo largo de su formación han desarrollado conocimientos, técnicas y estrategias para promover el bienestar de quienes los buscan. Es a través de sesiones con profesionales del ámbito de la Psicología que se construye un puente de apoyo necesario para encontrar puntos de cambio y posibles soluciones.
En resumen, existen varias prácticas que podemos adoptar para mejorar nuestra rutina de salud mental y promover el autocuidado (por ejemplo, ejercicio físico, hablar con amigos), y es a través de la autoconciencia y la conciencia del cuerpo y el entorno que tendremos una mejor percepción de las necesidades sentidas y los cambios que deben realizarse.