Cómo construir una red de apoyo sólida para la salud mental

|Editorial Team

En artículos anteriores hemos hablado de la importancia de una red de apoyo y de la necesidad de combatir la soledad para un mayor bienestar. Para luchar contra la soledad es fundamental construir una red social que permita tener relaciones y conversaciones plenas y que atienda a diversas necesidades: sociales, emocionales, físicas y otras que puedan surgir.

Aunque somos seres sociales, es cierto que construir y mantener una red de apoyo a lo largo del tiempo puede resultar un reto. En este artículo, reflexionaremos y desglosaremos las diferentes partes del proceso de creación y sostenimiento de un sistema de apoyo para la salud mental.

Primero y ante todo, ¿a qué nos referimos con apoyo?

El apoyo puede implicar asuntos prácticos, como ayuda económica o asistencia con tareas domésticas, así como aspectos emocionales, como sentimientos de aprecio y aceptación. Este apoyo puede provenir de amigos, familiares, grupos religiosos, vecinos y otras fuentes.

¿Por qué son importantes las redes de apoyo? Las redes de apoyo son un factor protector crucial a la hora de afrontar las dificultades de la vida y combatir la soledad. Los estudios demuestran que tener una red de apoyo sólida y cohesionada nos permite afrontar los retos de la vida de forma más independiente, lo que repercute positivamente en nuestra autoestima.

Está claro que los beneficios son numerosos, pero la pregunta sigue siendo: ¿cómo crear una red de apoyo sólida?

Construir una red de apoyo para la salud mental puede ser un reto, especialmente si hay dificultades sociales u obstáculos para mantener las conexiones debido a los cambios de la vida, como mudarse a un nuevo lugar. Con esto en mente, es importante reconocer que hay varios aspectos a considerar para superar estos desafíos:

  1. Tener una visión amplia de nuestra red de apoyo: No existe una única forma de recibir apoyo, ni una definición única de lo que constituye una "red de apoyo". Aunque no tengamos una persona con la que lo compartamos todo, puede haber otras con las que podamos compartir frustraciones e ideas.
  2. Busca personas que compartan tus intereses: Si tenemos dificultades para conocer gente nueva o sentir cercanía, debemos intentar buscar grupos que se ajusten a nuestros intereses. Conectar con otras personas que comparten pasiones o aficiones similares puede facilitar la construcción de relaciones significativas.
  3. Busca personas de confianza: Confiar en personas que nos dan consuelo y confianza ayuda a evitar interacciones negativas. Es importante compartir nuestros pensamientos y sentimientos con quienes nos hacen sentir seguros.
  4. Desarrolla habilidades sociales: Las interacciones sociales pueden ser intimidantes, pero hay formas de abordarlas. Podemos empezar por hacer preguntas a la otra persona o sugerir actividades para hacer juntos, dándole un propósito claro a nuestra interacción. También podemos utilizar herramientas que faciliten la conversación, como mazos de preguntas diseñadas para suscitar el diálogo.
  5. La red de apoyo no tiene por qué formarse de forma orgánica: Podemos recurrir a comunidades de salud mental, como grupos de día, que se centran en abordar problemas psicológicos y promover el bienestar. Estos grupos suelen estar dirigidos por profesionales de la Psicología o la Psiquiatría.
  6. Proactividad y búsqueda de apoyo: Al tomar la iniciativa de crear oportunidades sociales y acercarse a los demás —ya sea como fuente de apoyo o para pedir ayuda— hacemos de nuestra red de apoyo una parte habitual de nuestra vida, lo que puede conducir a una mayor satisfacción.

Reflexionando sobre este último punto, es importante destacar que las relaciones son complejas, y encontrar a alguien que nos proporcione el tipo de apoyo que necesitamos puede ser un reto. Entonces, ¿cómo podemos utilizar nuestra red de apoyo de forma sostenible y satisfactoria? La clave es trabajar en las relaciones para que se basen en una comunicación abierta, vulnerable y honesta, junto con la confianza mutua, la capacidad de respuesta y la reciprocidad entre todos los implicados.

Es importante recordar que este proceso es co-construido por todos los implicados, dando como resultado redes de apoyo que pueden variar en el número de miembros, el tipo de apoyo que ofrecen, los contextos en los que operan y otras características. Lo que más importa es que a través de esta red podamos pedir ayuda, logrando en última instancia una mayor sensación de bienestar y salud.

Si la creación de una red de apoyo resulta especialmente difícil, vale la pena considerar la posibilidad de buscar ayuda de profesionales de la psicología —como los de Ivory Therapy— para explorar la raíz de la dificultad y desarrollar herramientas y habilidades que no solo ayuden a construir esta comunidad, sino que también mejoren nuestra autonomía.

Por último, encontrar apoyo para la salud mental es un proceso que dura toda la vida. Puede comenzar explorando los puntos mencionados y evolucionará a medida que nosotros y el mundo que nos rodea cambien. Lo esencial es que tengamos un espacio seguro dentro de nuestra comunidad.